lunes, 10 de agosto de 2009

Descubren petroglifos en el Cerro Culebra en Chaclacayo

Un poblador descubrió cuatro petroglifos de lo que sería un sitio arqueológico en Chaclacayo. El INC indicó, según estudios preliminares, que pertenecerían al Intermedio Tardío (1.100 d.C.-1.450 d.C.).

Su sendero fue una culebra y, específicamente, fue aquella montaña recubierta con rocas filudas sobre las que el sol de Chaclacayo cae la mayor parte del día. El cerro Culebra, llamado así por la forma serpenteante que se dibuja en uno de sus lados, fungió de protagonista y testigo de un hallazgo silencioso, pero a la vez sorprendente.

Luis Flavio Luna Cuenca empezó a descorrer la ruta que trazó de niño en este distrito donde el verdor de los parques y las pistas casi vacías son una constante maravillosa. “Soy asmático y, desde marzo, empecé a realizar caminatas por el cerro para mejorar mi salud”, cuenta.

Cada una, prosigue, le tomaba cuatro horas, entre ida y vuelta. Pero el 5 de julio, la travesía, que empezó temprano, lo dejó estático, casi sin aire.

Se trataba de un petroglifo, un gráfico grabado en una de las miles de rocas que pueblan el cerro, ubicado a unos cuantos metros de sus faldas y que tenía la casi perfecta forma de un sol o un espiral. Entonces, lo que imaginó como una caminata apacible se transformó, en segundos, en una travesía en busca de mensajes milenarios.

Luis no dejó de caminar hasta descubrir un grupo más de petroglifos a más de cincuenta metros del primero. Recordaba que un historiador amigo le había hablado de este en su niñez. En una roca inmensa, rodeada por tierra y que se destroza con el viento, vio tres formas parecidas a culebras perfectamente dibujadas.

¿Qué podía hacer? El hombre, cuya vida transcurre entre las caminatas y la administración de un pequeño hospedaje, llegó hasta la municipalidad, pero allí —dice— no hubo respuesta.

AHORA LE TOCA AL INC
Entonces, sin más armas que la certeza de haber descubierto una parte de esa rica historia que el país no se cansa de celebrar, llamó al Instituto Nacional de Cultura (INC), la entidad que visitó el lugar el 13 y 16 de julio y comprobó que, en efecto, se trata de cuatro petroglifos inéditos en regular estado de conservación.

Pero también les fue posible ver vestigios de cerámica y telas que —según sus informes preliminares— pertenecerían al Intermedio Tardío (1.100 d.C.-1.450 d.C.).

Lamentablemente, este potencial sitio arqueológico se encuentra ahora expuesto a personas que, según Luis, podrían convertir el lugar en una inmensa habitación saqueada.

¿Qué otros secretos guarda el cerro Culebra? Solo el tiempo y un plan del INC podrían desentrañarlos. La recuperación de la historia está en su cancha.

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